Por: Melchor de los Santos Aguirre

México, D.F., 26 de Junio de 2013

Hoy en día existen seguros para todos los bienes; desde cultivos, parques solares o eólicos, hasta satélites en órbita. Pero, ¿qué hay que considerar para tomar la decisión de invertir en un seguro?

Para toda empresa, sus activos son de los factores más importantes a proteger ya que constituyen las herramientas necesarias para generar ingresos y recursos, los cuales se traducen en crecimiento para la compañía. A pesar de esto, en algunas ocasiones, el seguro en las empresas se puede llegar a considerar como un gasto y más cuando la póliza no ha sido utilizada en años.

gestion y reingenieria 2La decisión de contratar este servicio, recae en el Director de Finanzas de la compañía o en ocasiones, se crea específicamente un departamento de Administración de Riesgos, que está encargado de identificar de una forma integrada y sistemática, todos los peligros tanto internos como externos que pueden afectar las finanzas de la empresa.

Dentro de los factores externos que una compañía y aseguradora deben contemplar, se encuentran por ejemplo, los huracanes y terremotos; eventos catastróficos difícilmente predecibles que pueden causar afectaciones graves en los activos de una compañía. Esto se debe a que sus propiedades y/o contenidos pueden ser seriamente dañados por estos acontecimientos causando consecuencias graves en los estados de resultados de cualquier corporación si no son bien analizados por equipos profesionales que estén especializados en este tipo de estudios. Aunado a esto, existe la afectación económica atribuible a un paro de operaciones debido a los daños mencionados, los cuales pueden traer pérdidas económicas importantes para una compañía, sus proveedores y clientes.

Sin embargo, todo esto se puede minimizar si se realiza un estudio de la afectación máxima probable que los eventos mencionados pudieran causar a los activos de una compañía. Así, es posible estimar el nivel de protección que se debería tener para reducir los efectos de una desviación dada utilizando mecanismos financieros tradicionales que puedan minimizar dichos efectos, como lo es el seguro.

Existen dos maneras de estimar la pérdida máxima probable para una compañía:

 1) La primera es realizando una corrida probabilística de acumulaciones de valores expuestos por zona donde, en caso de un evento, se puede calcular la afectación máxima que cada una de las ubicaciones tendría y cómo este monto puede contribuir a la pérdida total sufrida por dicho evento.  De esta forma, una compañía puede asegurarse matemáticamente de la compra de la protección de acuerdo a sus necesidades y de acuerdo al sector.

 2) La segunda manera de estimar la pérdida máxima, es considerar la ubicación de mayor valor dentro de la empresa y suponer que ésta sufriera afectaciones del 100%. Es decir, que el valor total de dicha ubicación y sus contenidos fueran destruidos por completo.  Este cálculo puede perder de vista muchos factores adicionales, como la acumulación por zona que a una empresa le es posible tener en un territorio altamente expuesto a algún peligro. 

Adicionalmente, se pueden llevar a cabo corridas financieras de estimación de pérdida considerando valores promedio y volatilidad. En ellos, se pueden evaluar varios escenarios de protección y cobertura, así como los impactos económicos relacionados.  Estos estudios son normalmente extensos y requieren de equipos especializados para sus fines.

Sectores Vulnerables 

Uno de los sectores que resulta más vulnerable es la industria hotelera donde por características propias del negocio, tienden a tener ubicaciones frente al mar, con tipos constructivos livianos como estructuras con frentes de vidrio, palapas y donde por naturaleza tienen parte de sus activos a la intemperie. Estas características los vuelven frágiles ante los peligros hidrometeorológicos que pueden afectar de manera importante su estructura.

Uno de los eventos más importantes registrados en la industria del seguro fue el Huracán Wilma del año 2005, que tuvo pérdidas al mercado asegurador por más de 2 mil millones de dólares (lo que fue casi 5 veces más de lo pagado por las compañías en el Terremoto de 1985) y miles de damnificados.  El comportamiento de este Huracán fue poco común ya que se “estacionó” frente a las playas de Cancún durante varios días impactando a los edificios con el golpe del viento y trayendo consigo una cantidad de agua inimaginable.

gestion y reingenieria 1La pérdida financiera correspondiente al daño a los edificios y los contenidos dañados por el agua fue enorme. Sin embargo, la interrupción del negocio fue aún peor ya que los hoteles reclamaron pérdidas millonarias a las compañías de seguros por la falta de derrama económica a dichas cadenas debido a los daños y a la tardanza en la reparación de los mismos. Casi el 70% de la pérdida final fue atribuible a este paro en las actividades. De esta manera, las compañías de seguro otorgaron coberturas a estructuras a la intemperie como palapas, equipo y maquinaria ubicada fuera de los edificios. La “pérdida de playa” fue otro de los impactos más transcendentes del huracán Wilma que llevó varios meses regresar a la normalidad.

Este evento hizo cambiar la forma en la que fueron vistos los riesgos hidrometeorológicos en términos generales. Las compañías modificaron el alcance de sus coberturas así como la tarifa de las mismas para hacerle frente a eventualidades como la mencionada, e hizo más partícipe al asegurado asumiendo también parte de la pérdida. Además de la mejoría en el mecanismo de las aseguradoras, este evento originó que los asegurados tuvieran más precaución en el diseño y materiales utilizados en la realización de sus hoteles y, de igual manera, que mejoraran sus medidas de protección.

Además del límite máximo de protección o suma asegurada dentro del seguro, otros factores como deducibles, coaseguros y condiciones juegan un papel predominante al momento de una buena compra. Esto se debe a que además de traducirse en un costo inmediato de compra de la protección puede tener repercusiones a largo plazo, sobre todo al momento de que ocurre un siniestro.

Un Administrador de Riesgos puede tomar decisiones sobre la compra de su seguro teniendo en consideración los resultados de los estudios probabilísticos mencionados anteriormente. De esta manera, puede adoptar una cobertura adecuada reduciendo los costos de dichas protecciones o darse cuenta si su protección es insuficiente.

Lo ideal, es contar con la experiencia y opinión de especialistas en el ramo que nos asesoren para tomar la mejor decisión y mantener una empresa con una vida larga, estable y segura.